martes, 21 de abril de 2009

Intermezzo

La prefabricada del Gasolinero



La prefabricada - Julián Bejarano





Barrial 



Mis amigos de la infancia siguen ahí
el aburrimiento los empuja a sentarse
en la puerta de sus casas.
No es el sol el que ahora hace sangrar
sus narices, ya no hacen nada
y el motor de sus vidas es dormirse
de los perfumes hermosos.
Mientras ven pasar a otros, piensan 
qué hacer con sus cuerpos en la tarde,
si es que, en la suma de sus límites
cabe la posibilidad de encontrar un trabajo.
La existencia diagrama primero, luego graba
en las hectáreas de la memoria, pozos que de tanto
razonar, miden cuadrados inmediatos.
Entre  reproches  plurales y el peso
de haber salido de un hueco, uno sabe 
tomar la cintura de una mujer joven.
Y es probable que otro siga 
con sus gestos para siempre








Mi mujer duerme del otro lado de la pared



La cama está fría, la tarde dejó restos
de niebla sin juntar, en los jardines próximos.
Adentro estoy con la estufa diplomática
que difunde ondas de calor amarillo diáfano.
Desde el centro íntimo, veo que en el radio
lunar una sola estrella se infla y se desinfla
todo el tiempo. Estoy presentable, sé que 
mi desorden se acomoda frente al río. 
Que las partes vuelven a su todo sencillo y solar.
Mañana voy a pasar un día de invierno 
agradable, nítido, en la medida
que el sol pueda encerrarme en una cápsula  
sin dejar pasar el viento fresco y blanco.
Mi mujer duerme del otro lado de la pared
los árboles firmes en la noche tambaleante.







La cama



Me desperté temprano, el sueño que venía 
de atrás pasó al frente. El bienestar para mí 
depende de si te duele o no la cabeza.
Tengo las persianas cerradas y no está
en proceso de debate la idea de abrirlas, 
no me parece algo genial, mejor las dejo así. 
Con el control remoto del equipo, apunto
a los vidrios de la ventana, el láser rebota
e impacta en el rectángulo digital. Se enciende
la luz verde, la música se impone como 
la única cosa que funciona adentro de la pieza.
Yo sigo tapado con dos cobijas y un cubrecamas.
Pienso con firmeza en las cosas que no tengo que hacer
mientras que considero ser proclive
a perder la atención fácilmente. Con la cama 
nos entendemos, yo le transmito las ganas 
de no hacer nada y ella me da la posibilidad de ser,
el único invento en este mundo capaz de mantenerme 
agradable, de manera horizontal.    

Canal Zonal de la Conurban poet




Canal Zonal - Ana Laura Rivara





*

el canal zonal depende de una fritura
una tormenta en blanco y negro

un tubérculo (papa blanca) acapara el ángulo
de dos agujas (3 1/2)

tttrrrrzzz... deus... ssshhhhpprrr... corasaun...
tú tienes el... pppsssssssssss...

la zona ha sido interceptada por un pastor (no alemán)
si no logra la recuperación de la sintonía
no será buen pastor

sirve para formar letras: X, L, no otra
y puré crudo

el canal zonal no vuelve
no sabemos tejer, ni cocinar
nos lo han quitado todo


























*

en el canal zonal alguien se destaca
un señor que imita a Sandro
se gana su lugar en la programación diaria

un promedio de 263 personas del conurbano sureño
en horario prime time
descansa su vista en el imitador

cada noche regala un CD (grabado por él mismo)
de Sandro, Beatles o Creedence
si alguien llama al canal y responde la consigna del día

el teléfono lo atiende su mujer
su hija hace participaciones contando (día a día)
la vida de Lennon

tienen dos metros cuadrados de movimiento libre
un paso más y no serán capturados
a veces, cuando abren los brazos
abrazando a la teleaudiencia las manos quedan fuera

en el canal zonal la cámara es fija






















*

arriba, mi terraza plateada, se viste de fiesta

siendo las 22:18 el locutor del canal zonal repite:
"libere el stress mental"
"libere el stress mental"

y subo uno/dos/tres/cuatro/cinco/seis/siete/descanso/
uno/dos/tres/cuatro/cinco/seis/siete/ocho/nueve/cumbre
Panorama: sacopulover, toalla, bombacha

la bombacha ya empezó a absorber
como es lo único que la hace feliz
y como soy de oponerme a las convenciones sociales
la dejo en la soga, humedeciéndose

otra vez ante el canal zonal
haré lo posible para liberar el stress mental
empiezo a ocuparme de mi noche
me pregunto si quiero ir al baño

viernes, 17 de abril de 2009

Quince proposiciones falsas contra Dios del Pirata Spicer



Quince proposiciones falsas contra Dios - Jack Spicer - Traducción: Francisco Bitar








I

Ya no es real el yo
no como la soledad
esta enorme, grandísima soledad
que sacrifica en sí
todo de una persona.
Los más grandes,
estoy seguro, supieron dominarla.
“La belleza es cosa rara” canta Pound
“Tan pocos beben de mi fuente”.





III

La belleza es una c-
Cantáme otra canción
música
real
un arrebato que sonroje. Un dolor de cejas. Una
carta de visita.
Hay piedras en las montañas que estarán ahí en cincuenta
años y yo viví con vos tres meses solamente.
Por qué
se me hace
tan real tu ausencia, tu presencia
tan indeseable?





IV

Poemas realmente malos
Señor Querido, quisiera…
Amor y odio no necesitan aclaración, no pertenecen
a la poesía, avergüenzan al lector y al poeta, no es
digno.
O es la dignidad de un avión de papel
que se va rápido a pique golpeando
todos sus ángulos a través de la situación.
Amor y odio no necesitan acl-
Señor Querido: quisiera asegurarme de que fue verdad
todo lo que dije de vos en mi poesía
que realmente exististe
que no fuiste un accidente
en una escena realmente mala
que el poema tuvo significado
más allá de lo que dijo el poema.
Querido Señor:
mi boca tiene significados
que no quise hacer entender.





V

Cuando cae la casa te preguntás
si alguna vez habrá poesía
y temblás entre tablas preguntando
si alguna vez habrá poesía.
Cuando cae la casa temblás
en el aserradero vacío de tu poesía.
La belleza es cosa rara, cantó Pound.
Tan pocos beben de mi fuente. 

Intermezzo

De irrisoria complexión del Mati Fillol






De irrisoria complexión - Matías Heer





Tandil (poema batracio)                                                             -fragmento-

 

  

Van reptando el cielo unas neuronas

desflecándose en sinápsis y fisuran

la membrana celulosa de gris, onda

7:30.

Lechazos de delirio nubular

caen sobre la pelada tandilense,

el mundo es una gran mente

en la que yo no soy más que una idea

de lo que podría haber sido... así que

después de un desayuno cargadito

hacer bolitas con los mocos

para sacarse la noche de encima.

 

Las drogas no pueden preservarse en el cuerpo,

 

mi cuerpo

es el mundo casual

de una hormiga.

 

Buracos de memoria se abren

entre las nubes y dilato, entonces,

el esfínter del iris y me atesoro

el recorrido del paisaje

hasta su final:

en las ramas flasheadas de un árbol

perdido por los acolchados de maíz

canta un gallo con una transparencia

significada, saludable y chillona,

mientras bajo la sombra rotulada

del árbol, un pibe barroco trabaja

con la lengua entumecida en una arenga

presiestera y musical;

sus botas de hule se hielan al sol

en las aureolas de tierra infértil

que rodean los bebederos de caballos

masticados, casi masticados

por la costura de hormigas en los alambres.

 

Y tipo por el fondo

el horizonte se curva

con el peso del trote

de una manada de ciervos

que vienen hacia mí

revirtiendo el recorrido.

 

Respiro tranca la desecación de las hierbas:

si cada sordo giro del mundo explota en verano

las formas reconocidas no tienen por qué conservarse.

Uuuuuuuuuuuuuuuuuhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!

 

Alto Retorcijón de Mielina Cerebral

 

... despejamiento... parcial... contemplación sincopada

de la pared blanca y sucia en un departamento

ofuscado en Barrio Norte:          Tandil

siete años                           chacra donde trabajaba un tío lejano

                ovejas                            mente sana sin arvejas

primer vómito:                   leche de cabra, posible alcoholismo.

 

 

Imagino chutes de pólvora para cada ciervo.

Imagino un alto frenesí dialéctico en la vibra

de la bala en el cráneo y el rifle en mi mano.

 

Paso apunte sobre las cosas

que tiraría de mi cuarto:

por empezar la pared.

 

Imagino el afloje de la demencia

cuando uno de los ciervos me toca el hombro

y me dice ‘Ei ¿qué onda?’ y contesto rimando en baba

‘Vos trabajaste el camino

y yo te lo pavimento de un tiro’

 

Y el ciervo dramatiza su glande.

Y lo esmalta de semen borbón.

Y yo que le silbo al cocodrilo abstractor.

Y el cocodrilo abstractor que acude al grito de:

‘Apollinario! Apollinario!’

Y se lo engarza al ciervo rutilante

escamándole el escroto que

en su rugosidad pretende defender

al musgo uterino de pasto

que se agrieta, ahora, a la tercer empalada

del cocodrilo abstractor.

 

Y mientras el Ciervo ya Cierva se contractura

en el barro de excremento sanguíneo

le dice a Girri de bicho:

 

‘Te vas a quedar envasado en el paisaje, solo’

 

APOLLINARIO

                                            APOLLINARIO

(...)

Pasan

aviones vacíos y el viento que agita a más

trompeando al pasto que traga la luz de las colinas

mientras la reposera imantada al suelo

imita una calma veraniega en sus líneas amarillas

 

y al sentarme

 

no me interpreta.



Pintó el arrebato del Paraguayo



Pintó el arrebato - Oscar Fariña



manchas

  

 

cuando mi vieja
se hizo el documento
argentino tenía
lo dedo tan roto
de fregar
la casa argentina de
su patrona argentina
que al momento
de tocar el pianito
la tinta
acumulada en lo tajo
traversale del pulgar
le impidió
al cobani
hacer una buena
impresión de la hueya
y hoy por eso
en vez
de prolija espirale

la identidá        -extranjera
de mi mamá     -paraguaya
para la ley        -argentina
consiste en una mancha

  

 

 

 

 

 

 

 

puente

  

Debajo del puente

en donde vive hace do año

la mamá del Rengo

atiende al tipo de la tele

mientra su hijo juega

de igual a igual

con lo perro. El cheto

que le acerca el micrófono

le acaba de preguntar

cómo se mantiene la

dignidá al vivir sin techo,

y ella, fichando

a su pibe, se ofende:

-no, pancho,

yo tengo techo,

lo que no tengo es parede. 

 

 

Intermezzo






Joya del Caller






Joya - Fernando Callero








Cotorras

Unas cotorras calaron con sus picos
esas naranjas caídas bajo el árbol.
Ya no brillan,

están secas y se quiebran,
pero el hueco de sus almas se les forma
todavía        con la cáscara rígida.

Elijo la más perfecta, 
parece una calabaza.
Pruebo hacer un mate dulce y ¡sí!,
quema un poco y se chorrea, pero anda.

Salgo al patio a ver cómo las chicas
practican junto al tejido
el baile flogger.

Hay atrás de todo un cielo enorme. 

La noche se va haciendo con sus risas.










Poema del albañil

El albañil temeroso le escribe confundido en la mente este poema de amor a su compañero y a dios con un estilo chamuyado que aprendió de leer la Biblia en otro tiempo en una granja porque le da vergüenza que le guste tanto el tipo porque los dos tienen familia  = cree matar dos pájaros de un tiro.

No sé qué podría estimularme
más que ser llamado a comparecer
a los pies de tu trono magnífico

si

nada más con verlo vacío
y no tan frío (porque es reciente
el levantamiento de tus muslos
remolones, cuyo calor
permanece)

ya me alcanza para meterme
hormiguitas abajo
del ombligo,
amiguito.

Se nos ha ido la mañana
con la instalación de los artefactos
de baño en los departamentos
del centro,

hasta que por fin pudimos sentarnos
en la cabina a charlar con
un par de cervezas frías
y la radio

y la tarta que hizo tu mujer

con pollo, queso fundido,
huevo duro y zapallito,
cosas que nunca me gustaron
de chico

pero ahora, no sé por qué
me lleno la boca con ese mejunje
de pasto y leche
y te termino diciendo:

¡Qué rico!

¿Escuchás vos también,
o acaso sólo yo
ese insistente temblor
como de los vaivenes de dios
entre las torres?













El pezón de sidra


Uy, primero todos los bancos del parque
pegoteados por los gallos fríos de las tipas
La laja patinada me hacía crujir la goma de los espores
Semejante batería de ángeles gallardos
precipitándose como gotones de un palito helado derretido
Yo después me tomaba un coche motor a La Plata
con el encargo de cortar cañas para hacer collares
En la estación de Plátanos
la siesta era un surtidor caliente desde el pecho combado
que es la única tapa del mundo que intuimos
Un pecho gigante con un pezón que surte sidra tibia ay, es dorada
Venía leyendo una novela rusa sin tapas sin autor
hasta que la novia del muchacho se moría
congelada debajo de un puente del Volga
Yo era feliz, tenía 17 y un amigo me esperaba en Plaza Francia
por el asunto de las cañas para hacer collares
Todo lo que me dijeron las cosas es mi historia
Ellas se fueron apropiando de mí según mis juicios
Pero también yo había heredado una cabeza
y miles de palabras viejas que después cambié por otras.

Quiero destruir algo hermoso del Anto



Quiero destruir algo hermoso - Antolin


llevame con vos en tsunami

 

 

llevame con vos en tsunami.

desde que me hablaste de él ahora yo también lo espero.

quiero que volemos juntos cuando suba la ola.

todo va a ser tan claro y tan limpio.

yo espero que nos lleve y nos mantenga siempre en lo más alto

sin romper en ninguna costa, sin arrasar ni destruir nada.

los recordaré a todos al llegar arriba 

(como los recuerdo ahora, desde lo más bajo).

transmitiendo desde la antártida o desde el polo norte.

en océanos inabarcables con la vista o en canales como hilitos azules.

sobre un bosque de Hungría: los lobos se comieron

a todas las princesas de Disney.

nadie lo entiende pero fue una belleza.

una belleza solamente para nosotros,

separados al nacer.

nacidos en un barco azul y lanzados por la borda.

a mi me crió una orca blanca

a vos las almejas.

me contaste que después te las comiste

que eran como yummies sin sabor.

yo vi morir a mi madre en manos de Green Peace.

eso lo explica todo. no?

 

acá abajo hay cosas que no queremos ver

que son imposibles de ver. en fin.

acá los dos somos insoportables y nadie nos quiere

ni siquiera entre nosotros. no es el momento ni el lugar.

dormimos todo el día y fingimos estar atentos.

aunque nuestra cara lleva un cartel que dice: “NO TE ENTIENDO”.

 

en realidad no creo que seamos iguales.

somos más bien como helados de distinto gusto.

pero helados al fin.

vos serias de esos insoportables, que nunca se terminan, que

son abandonados en el cucurucho

yo de esos gustos raros que nunca hay, pero que nadie tacha de la pizarra de gustos

porque no vale la pena.

 

en cualquier momento vamos a convertirnos en personas alucinantes

muy ocurrentes, muy seguros, muy casuales,

muy divertidos, muy originales, muy sustanciales.

 

en realidad no creo que te vaya tan mal como a mi.

yo soy window 98 y vos sos Mac.

ahora no me leas. dejame solo.

creo que voy a morir en nuestro parto.

El Olimpo del Fran Bitar





El Olimpo - Francisco Bitar





(Estoy al revés en la cama, con los pies en la almohada)



Todo clima pertenece a las estaciones
también este en que enciendo un cigarrillo
y el humo hace de la habitación 
una atmósfera aparte
Pasó ayer la temporada de lluvias
y empujó en dirección a los puentes
las luces de un tráfico falso;
el resto de las líneas de punto
que traban las estaciones al suelo
debió correr por su lado
para unirse más lejos 
al movimiento del perímetro


Acá el agua es una música clara
que recorre las paredes
aparecen todavía objetos 
de los inquilinos anteriores
encender los quemadores del horno
es cuestión de vida o muerte


Abríamos la casa con las tormentas
y corríamos los muebles
hasta el centro de la habitación
donde más tardaban
las masas de aire fresco
en desplazar los últimos calores


Atrás de la cama apareció la última vez
la estampita de un santo paraguayo
y no supimos si se soltó del colchón
o si bendecía el papagayo del viejo
que murió con esta casa


Respirar y que sea de noche


Después, entre la estampita
y la furiosa necesidad 
de devolver los muebles
a su lugar original
es lógico recordar el momento
anterior incluso 
a terminar el curso
de la primera comunión
en que se pierde todo diálogo con dios
y se le empieza a rezar a todo
para que no desaparezca


Esta noche está el frío endureciendo
todas las puertas que dan a la calle


Las luces rojas de advertencia aérea
que se encienden en la punta
de los grande edificios
duran igual que las estrellas
Ahora se apagan
o están enfriándose
hasta desaparecer al mismo tiempo

todo ocurre a una altura parecida:
la cabecera de mi cama
hecha de reja de hospital


Voy a rezarle a todo
que si no, desaparece.












(Las nubes están despegadas del cielo)


Durante el día
el cenicero estuvo apoyado
sobre el marco de la ventana,
de noche hace equilibrio y brilla


Más que el salario,
cuando el mes anterior declinaba
y parecía no conectar,
una dosis más fuerte de antibióticos
comunica los dos meses

cuando en el vaso 
baja la transparencia del agua sin tomar
y le sube el gusto a lavandina:
un comprimido ahora
el próximo en el cielo



el viento que mueve la casa para atrás
que también lleve en su interior 
un espacio para el año que viene


Tengo un foco de 40 a la altura del hombro
que no sirve para la lectura
pero sí para secarme 
los labios si me duermo


Ni medio vacío ni medio lleno


Si el vaso está vacío no pienso


Si está lleno pienso: de una.



sábado, 14 de marzo de 2009